Hay historias que uno escribe… y hay historias que empiezan a moverse solas.
Hoy quiero compartir una noticia que, más que un hito, siento como una confirmación de algo en lo que siempre he creído: cuando una idea tiene fuerza, encuentra su camino.
Mi cuento Sinceros Deseos será traducido al portugués y adaptado al teatro por el dramaturgo y doctor en literatura Robson Teles Gomes, autor de la reconocida obra Ave Guriatã, premiada como Mejor Obra del Año 2024 por el Canal Arte Agora.
No es solo una traducción. Es una transformación.
Pasar del texto íntimo —escrito casi en silencio, desde un lugar profundamente personal— al escenario, implica que la historia será habitada por un cuerpo, una voz, una mirada. Implica que dejará de ser solo mía.
Y eso, como autor, es probablemente una de las experiencias más significativas que existen.
Sinceros Deseos nació desde una pregunta incómoda: ¿qué pasaría si tomáramos literalmente todas esas frases que decimos sin pensar?
Esas que escribimos en tarjetas.
Esas que firmamos.
Esas que llamamos “sinceras”.
El protagonista decide creer en ellas.
Organizarlas.
Convertirlas en destino.
Y en ese acto —aparentemente absurdo— se revela algo mucho más profundo: nuestra relación con el lenguaje, con el deseo… y con la ilusión de control sobre la vida.
Que esta historia ahora viaje a Brasil, y encuentre una nueva forma en el teatro, no es casualidad.
Es, de alguna manera, coherente con su propia naturaleza.
Agradezco profundamente a Robson por ver en este cuento algo que merece ser llevado a escena.
Y por abrirle una nueva vida.
Te invito a leer Sinceros Deseos a continuación.
Sinceros Deseos
Incluído en mi libro “Cuentos Que Sanan” premio Fondo del Libro y La Lectura 2007
¡Por fin me diagnosticaron cáncer terminal! Me quedan al menos dos semanas de vida. A mis veintiocho años es la mejor noticia que me podrían haber dado. No habría soportado diez años más sin poder suicidarme; dicen que los suicidas vagan eternamente y nunca se les concede la posibilidad de nacer de nuevo… ¡Y eso es lo que quiero! ¡Otra vida! Una mejor que la mierda que me tocó vivir. Ya tengo todo arreglado para mi siguiente encarnación. No está de más volver a revisar los detalles, no vaya a ser que se me escape algo, pero es difícil que así sea, fue a los dieciocho que me harté de todo y comencé a urdir este plan trascendente. ¿Qué podría pasar en dos semanas que no haya pasado en diez años?
Todo comenzó con una tarjeta musical, regalo de Verónica. Al abrirla se escuchaba el tema principal de Love Story, abajo del mensaje impreso de fábrica aun puede leerse su dedicatoria: “Ya no puedo ser más tu novia, mucho menos tu esposa, pero te juro que seré tu amiga por siempre, en esta vida y todas las que vendrán. Lo siento. Adiós. Verónica”. Si me envió una tarjeta con sinceros deseos, es porque efectivamente sus deseos son sinceros; además la firmó de su puño y letra lo cual es una forma trascender, su saludo quedará escrito para siempre… más allá de esta vida y la siguiente. Y aunque nunca más supe de ella, esa frase me garantizaba su amistad en todas las vidas que vendrán ¡Y cualquier deseo que me hiciera cualquier otra persona, también se haría realidad por la eternidad! Fue así que decidí organizarme y materializar esta idea documental. Hoy tengo una colección de tarjetas con deseos para cada evento de lo que será mi nueva vida, algunas conseguidas de manera espontánea y otras con cierta resistencia, pero todas con sinceros deseos y correctamente firmadas.
Más que una colección de tarjetas, esto se ha convertido en mi bitácora existencial. Ya sé que naceré en Europa, en Londres porque me gusta el frío y la vida porteña. Conseguí en un bar, en plena borrachera, que un inglés me firmara una tarjeta de cumpleaños que decía: “Feliz cumpleaños, querido hijo”, convirtiéndolo así en mi futuro padre. En otra ocasión esperé después de la función a esa actriz que tanto me gustaba, le pedí un autógrafo sobre una tarjeta de aniversario de matrimonio. ¡La diva será mi esposa! Me hice miembro de un grupo llamado “El Ecran”, donde te mandan tarjetas y fotos firmadas por las estrellas de Hollywood ¡Las estrellas de cine serán mis amigos! ¡Imposible enumerar la cantidad de familiares banqueros y dueños de casas comerciales que tendré! Me permití seleccionar sólo aquellas cartas donde el mensaje decía explícito: “Somos una gran familia a su servicio”. Por spam recibí un email de la Universidad de Madrid que decía “Querido Ex-alumno… Facultad de Postgrado”, lo archivé con cariño, asegurando, por supuesto, mi futuro porvenir profesional. ¡Qué vida más hermosa me espera! Yo, un artista inglés de familia adinerada, con estudios de postgrado en España, que se codea con las estrellas de Hollywood… ¡Seguro Verónica querrá ser más que mi amiga! Pero no, estaré felizmente casado con la actriz chilena más bella. ¡Sólo puedes ser mi amante!, le diré orgulloso. ¡No aguanto las ganas por morirme! Ojalá estas dos semanas pasen rápido, nada me impacienta más que esperar.
Falta poco, pasado mañana me muero. ¿Cómo será mi funeral? No me lo pierdo está claro, seré yo el invitado principal. Mañana temprano pasaré al banco y sacaré plata, iré a la funeraria a dejar todo arreglado; también a la notaría y dejaré mi testamento, mi último voto por el karma de la benevolencia: ¡todo para el Hogar de Cristo!
NOTA AL LECTOR: Saliendo de la notaría, el narrador de este texto encontró la muerte. A su funeral asistieron sólo los familiares cercanos y un par de amigos. Recibió una última tarjeta con Sinceros Deseos del Hogar de Cristo que decía: “A quien todo lo dio, porque al desprenderse de toda fortuna material, se ha ganado usted el cielo. Que el señor lo reciba en su santo reino, lo corone con la vida eterna a su lado y nunca más le haga pasar por el martirio que es la vida terrenal. Son los más sinceros deseos del Hogar de Cristo.”

2 Comments
Paola Madrid
at 5 meses agoExcelente literatura, me encantó. Gran talento..Muchas Felicidades!!! Te mereces ese premio y mucho más…Son mis “sinceros deseos”
Ricardo Zúñiga
at 5 meses agoMario primero te expreso mi alegría por tu creatura/cuento que me pareció un excelente cuento. Que sea traducida y también convertida al arte escénico es maravilloso. No me explico porqué pero lleno mi corazón de entusiasmo tanto leer tu cuento como tu obra traspase fronteras. Abrazos por siempre.